viernes, 19 de abril de 2013

Cruzada contra el Hambre, un programa corporativo y clientelar

Cruzada contra el Hambre, un programa corporativo y clientelar


México.- El senador Alejandro Encinas fue categórico en su visión sobre la Cruzada Nacional contra el Hambre (que impulsa Enrique Peña Nieto): es un programa corporativo y clientelar, con claros tintes electorales, para apoderarse de los votos de la oposición.
Lo anterior, sumado a los “censurables” negocios familiares y del pago de favores a las trasnacionales que apoyaron la campaña presidencial priista, indicó.
El senador por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) recordó que de los 400 municipios considerados en la primera etapa del padrón de beneficiados, 190 no están en pobreza extrema.
Y puso un ejemplose incluye a la Ciudad de Méxicodonde hay 178 programas sociales, comedores populares y pensión para adultos mayores, entre otros. Sin embargo, contemplan en la cruzada a las delegaciones Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Tlalpan y Álvaro Obregón, donde está 48 por ciento del padrón y 49% de los votos de la izquierda.
En entrevista con el diario La Jornada, señaló que hay municipios cuya población en condición de pobreza es muy reducida: En el caso de Baja Californiase incorporaron ciudades donde el porcentaje de población en pobreza es de 3.5%, mientras que hay municipios en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Tabasco donde casi la totalidad de la población está en condiciones de pobreza extremay alimentaria, pero no forman parte de la cruzada.
Sin embargo, Mexicali, Tijuana y Ensenada representan 80% del padrón electoral de la entidad en los comicios de este año.
En este contexto, Encinas criticó la decisión de la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso), Rosario Robles, de meter a trasnacionales en la Cruzada Nacional contra el Hambre, cuando los consorcios extranjeros siempre han lucrado con la miseria y la necesidad de la gente en la mayoría de los países del mundo en que operan.
“El hambre en el mundo –dijo– ha sido el gran negocio para las empresas trasnacionales y aquí se llega al extremo de firmar convenios, dentro de la Cruzada Nacional contra el Hambre, con Pepsico y Nestlé. Esta última se compromete a impartir 15 mil horas de de capacitación a las mujeres en los municipios más pobres del país, para lograr que se alimentan mejor, ¡cuando no tienen alimentos!”
Apuntó que esos convenios no tienen que ver con las políticas alimentarias, son para pagar favores a las empresas que apoyaron la campaña presidencial de Peña Nieto.
Evidenció que además de un conjunto de beneficios fiscales a las grandes empresas, se van a firmar compromisos con Walmart y Soriana, para comprarles las despensas que va a distribuir el gobierno federal.
Cuestionado por el rotativo sobre si “¿Robles vuelve como brigadista, pero de Peña Nieto?”, el legislador atajo: “Ahora está hablando de que hay que ir con el mercado y el capital. Vueltas que da la vida”.

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